Te Quiero

Cuántas veces hemos dicho estas palabras?, cuántas veces hemos sentido decirlas?.. y lo que implica es algo que siempre nos gusta sentir o tener… aunque sea un minuto , segundo o instante…

 Pero que implica decir te quiero y con qué sentimiento lo dices?

 Por ejemplo se puede decir:

 * “te quiero” y en el fondo no significar nada.. se han vuelto hasta palabras tan dichas que no llevan fondo… (Lo que se oye hoy más)

* ”te quiero” un necesito, egoístamente quieres que estén por ti y no das mucho a cambio…  un estoy por estar… te doy lo justo para tenerte cerca… y no estar sola… y sino estas tampoco me importa.

* “te quiero” dicho de corazón con sentimiento, que te llena de alegría ..de levantarte… de disfrutar… digamos que es el deseado… al ser tan dichoso suele ser correspondido…

* “te quiero” tanto que duele.. que destroza hasta decirlo, porque lo sientes y no quieres sentirlo… (a veces inevitable de sentir, “un quiero y no puedo” “un quiero y no debo” “quiero y no lo tengo” y  “quiero y no quiero sentirlo”)

 Pero la conclusión es para mi punto de entender que “quiere igual que quieres que te quieran” , no decir nada sino lo sientes y  demuestra con gestos, acciones más que con palabras… y no hay mejor “te quiero” que el que no hace falta ni decirlo…

Minuto, segundo, instante.

Pasa el día, las horas y solo deseas llegar a ese , minuto, segundo, instante.
Cierras los ojos y anhelas un beso, una sonrisa, un cariño. Lo tienes y no lo tienes.
Pero en ese minuto, segundo, instante lo sientes, deseas y lo tienes.
Te agarras con fuerza a el

Una pena de un sueño tan ligero, que solo dure ese instante.
Lo intentas alagar,lo anhelas, que permanezca, que esté, que no termine.
Pero siempre cosas externas aparecen, un ruido, un susurro y dejo de existir.
Misión buscarlo, sentirlo y sobre todo tenerlo
Y que la duración sea mayor de un minuto, un segundo un instante.

Gabriela Mistral BESOS

Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero…? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos… vibró un beso,
y qué viste después…? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.