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Daban los toques de medianoche y un poco más arriba me encontré con un cielo negro de invierno. Cerré los ojos y de pronto la plaza repleta de gente se hizo vacía… Un sólo pensamiento: encontrar el amor, un ser que me quisiera tanto que renunciara a su ego, que dispusiera de su tiempo para poder conocerme tal como soy… Y que tuviera el valor de quitarse la máscara y enseñarme la Diosa desnuda y libre, que cohabita durmiente dentro de cada una de nosotras, y que por miedo encerramos al sufrimiento y al cariño. Volví en mí de repente, maldiciendo el dolor de un pisotón que un hombre, cómo no, torpe me causó. Cojeando llegué al lugar que tuvo suerte y desgracia de ser el escenario del flechazo más grande de mi vida. Como si de una plegaria concedida se tratara, ahí la conocí. Un duende salido de los bosques de la confusión, un ser mimado por su hermosura, egoísta por no haber tenido nunca que luchar por sus deseos. Caí bajo su hechizo en el mismo momento en que la vi. Soberbia y chula, su mirada escondía una ternura, casi contagiosa. Me rendí a sus pies sin que ella me lo pidiera. Fue una noche de pasión y violencia, me llevó a un mundo que apenas conocía. Amar a una mujer como ella fue descubrirme a mí misma también, los recovecos más escondidos que ni yo misma tenía el valor de admitir. Volcánica, apasionada, exagerada en todas sus manifestaciones, me arrolló en el tornado de sus inseguridades, aniquilándome. Me quedé atónita mientras mi vida se separaba de mí y entraba a hacer parte de ella. Se apoderó de mis sentidos, de mis esperanzas, de mi alegría, chupando mi alma y dejándome el cuerpo como un recipiente vacío de todo y lleno de nada. A los dos años sentía el poderoso deseo de tirarme por el balcón. Estuve a punto de acabar mi sufrimiento mediante el único medio que encontré, vista la impotencia ante mis infinitos intentos de dejarla. Intenté recomponerme con lo poco que ella había dejado de mí. Volví a mirar el cielo plúmbeo, esta vez evitando pedir nada, sea nunca que se me conceda otra vez. |
3 Comentarios
Pues, precioso, está muy bien escrito y el final es genial, en serio, es genial entero, yo suelo decir algo así como que “cuiado con lo que deseas, por si se cumple” es muy bueno.
Besos y gracias por insistir en que le echasemos un vistado a la web….
CHiz…
Ainssss, este no lo habia leido yo, este me encantaaaa, anda…ALLURE no sabia yo que habias caido bajo mi hechizo y yo sin enterarme, jajajaj.
Bueno ya te he dejado tb mi comentario q luego me dices q no comento nada, como ya te dije me expreso fatal, sigue escribiendo wapa q lo haces muy bien.
PD: GRACIAS POR TODO ERES ENCANTADORAA, NO CAMBIES NUNCA, MUACKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKKK
puffff que bonito