Lo que tengo no es lo que quiero

Con un sollozo escapando de tus labios, desperté de mi trance. Deprisa, miles de imágenes me asaltaron y caí en la cuenta de que nunca te tendría. El completo contraste de nuestras pieles la menos de nuestras diferencias. Gotas de sudor adornando tu expuesto vientre, mi oscura mano anidada entre tus piernas; y yo me pregunto cómo me dejé caer en la farsa. Yo nunca seré, jamás podré ser la elegida.

Breves recuerdos de tus uñas recorriendo mi espalda, tu esmalte del mismo color que el mío, ¿o es el mío del mismo color que el tuyo? Me pregunto cómo pude enamorarme de ti. Fue tu retorcida sonrisa, tus expresivos ojos, tu cabello desarreglado o lo que nunca tendríamos…
No puedo culparte en verdad; al menos nunca mentiste, nunca hiciste promesas… Me lancé a la caza y terminé atrapada por tus encantos. Por un instante el enojo aparece, mas la tristeza lo desplaza.

Al amanecer, ni siquiera mi olor habrá quedado detrás.
Tus ojos continúan cerrados y tu espalda ligeramente arqueada, tus manos aferradas a la sábana en tus costados. Debo darte las gracias, creo. Acabas de darme el mejor momento de mi vida, uno que nunca pensé poder alcanzar. Desearía que me hubieras amado, pero no tiene caso ya pensar en eso. Todo lo que sé es que siempre recordaré esta noche; impresos en mi mente estarán cada lágrima, cada sonrisa, cada gemido, cada respiración, el cambio de la misma al sentirme dentro de ti, el cerrar de tus ojos cuando reverencialmente murmuraba tu nombre, nuestro olor…

Mi corazón está a punto de romperse cuando descubro que me observas, están más oscuros tus ojos y me regocijo al saber que yo les causé ese brillo. Eres más sensual ahora de lo que has sido nunca. Prohibido era sólo una palabra hasta que tu piel rozó la mía y yo quiero, ahora más que nunca, volver en el tiempo. Será difícil seguir viviendo y ansiando que estés a mi lado.
Deseo tanto poder odiarte, pero más nada puedo sentir. Lo exigiste todo de mí y gozosa te lo di. Gracias, con seguridad tu vida será buena. A pesar de haber llegado tan lejos, éste no era el momento. Probablemente tendremos mejor suerte en otra vida, mi amor está contigo, nunca lo olvides. Dile que es una mujer con suerte, espero que también sea amable.

Tranquila, que nada irrumpa en tus sueños, pronto me iré. No te preocupes, fue sólo una noche. Me visto tan rápido como puedo. Ves, conozco la rutina: joder, levantarse, vestirse, irse. Ya llevo 3 de 4, bien ¿no lo crees?

Estoy hecha un desastre, trataré de sonreír… eso es lo que quería, ¿verdad? Me concentraré en otra cosa, silbaré una canción pop al salir. ¡Sí mundo, me acosté con ella!
Soy uno más de sus trofeos.

No lloraré, no estaré triste, ¡no! Yo…

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