Revelacion

No digas te amo a la ligera, porque el amor nunca tiene prisa, ni entiende de relojes.

El amor nunca se mantiene por sí mismo; es como un recién nacido que debe ser alimentado, cuidado, protegido.

No digas nunca con rapidez que amas, porque el amor tiene el paso lento, silencioso, profundo.

Es fácil decir te quiero, porque se puede decir en un segundo, pero el verdadero amor lleva toda una vida aprender a revelarlo.

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