“LA APUESTA” Fics de Maca y Esther

El tren estaba llegando a la estación del Ave de Sevilla, en el andén, un hombre esperaba un tanto nervioso a que descendiera su hermana. Jero que así se llamaba, tenía que llevarla hasta su gran mansión “La Mansión de los Wilson” para una fiesta a la que su madre le había rogado encarecidamente que acudiera, fastidiada por tener que acceder a los ruegos de su madre, Maca se montó en aquel tren con una sensación extraña en el estómago, que no supo muy bien como definir. Y allí en el andén, su hermano sonreía al ver que bajaban todos y ella no llegaba, había apostado con su hermana pequeña Rocío que Maca buscaría alguna excusa para no llegar. Pero la sonrisa que dibujaba su rostro se esfumó al verla con una pequeña maleta encaminarse hasta él. Era impresionante, sí, pensaba su hermano, no entendía ni le perdonaba tampoco que su vida estuviera envuelta por aquella maldición, ¿cómo una mujer tan inteligente, segura de si misma y espectacular podía ser lesbiana?.
M_ Hola hermano… ¿ya estás haciéndote la pregunta de siempre cuándo me ves? -le sonrió un tanto forzada pues su relación con él había empeorado mucho desde su confesión.

J_ Sabes que sí, pero bueno, ya estás aquí.

M_ Si, ya estoy aquí -dijo con un gran suspiro que parecía arrastrarla pues sus pies se negaban a hacerlo

J_ No te lo tomes así, no vas a una ejecución -se puso a caminar mientras del bolsillo sacaba las llaves del coche

M_ Para mí, es como si lo fuera -renegó con fastidio.

Ya no hubieron más palabras hasta llegar a casa, Maca llamó por teléfono a su amiga Ana, con quien esperaba poderse encontrar en algún momento de aquel frenético fin de semana que le habían robado de tranquilidad en su pequeño hogar.

J_ No creo que la veas -le dijo su hermano al ver que cortaba la conversación-, mamá ha preparado un sin fin de acontecimientos para el fin de semana

M_ ¡Qué bien! -murmuró nuevamente apareciendo en ella el gesto de malestar

J_ ¿Ya tienes nueva novia? -le preguntó sin mirarla con un tono un tanto incómodo

M_ No sé para que quieres saberlo si te incomoda tanto. Pero no, no tengo, si eso te hace feliz

J_ Ya hemos llegado

Para él era un alivio llegar y dejar a su hermana en la puerta, pero lo que él no sabía era que para ella también.

M_ ¡Ya estoy en casa! -trató de imprimir algo de alegría pero su voz no acertó a encontrarla

Ro_ Hermana mía -apareció sonriendo su hermana por la puerta del comedor-. Joder que guapa estás

M_ Joder que aduladora te has levantado hoy -la abrazó con cariño

Ro_ Oye déjame que te advierta… las cosas no están como para que vengas en plan Macarena Wilson Fernández

M_ ¿Ah no? -le preguntó abriendo sus ojos

Ro_ No, te voy a echar un cable, papá dice que ha sido un error que vengas, que seguro traías a alguna putita a tu lado -Maca elevó una ceja totalmente incrédula-. Y mamá está nerviosa por si de verdad traías a alguien… así que están en un tira y afloja que para que te cuento

M_ Joder como está el patio -murmuró un tanto apenada porque aquella expresión de su padre le dolió en el alma

Ro_ Pues sí, vamos.

Roció se llevaba tres años con ella, desde que Maca dejara de ser la preferida de su padre y pasara a ser la repudiada, ella había pasado a ser la hija perfecta, sabía como ganárselo, pues Maca le había enseñado el camino y aunque ella estaba de acuerdo con la opción que había elegido para vivir su vida de la manera más feliz posible, tampoco quería perder esa relación paternal. Pensando en esto, la hermana pequeña de Maca subía su maleta hasta la habitación. le hubiese gustado preguntarle que tal llevaba su dolorosa ruptura pero la presencia de su madre la obligó a callarse. Más tarde pensó, me lo contará.

Entre tanto, Rosario su madre, hablaba con Maca de manera un tanto distante, Maca que ya se había acostumbrado a su nueva situación familiar, repasaba con cuidado todas aquellas figuras que su madre coleccionaba y por las cuales alguna bronca se había llevado de pequeña por romperla.

R_ Maca te estoy hablando

M_ Perdona… estaba acordándome de cuando te rompí aquella bailarina -sonrió

R_ Menudo disgusto me diste -sonrió lo justo

M_ Si…

R_ Y lo que no sabía entonces, era el que todavía me quedaba por pasar… -la miró con ojos inquisidores

M_ Mamá ¿vas a empezar con tus reproches? -la miró fijamente

R_ No, espero que este fin de semana sepas comportarte, solo eso

M_ ¿Comportarme?, pues si tienes dudas de mi comportamiento, ¿para que me has llamado?

R_ Porque eres nuestra hija y esta fiesta es muy importante para tu padre

M_ Ya -murmuró distante nuevamente

R_ Por lo que veo, ya has puesto tierra de por medio entre tú y yo en cuanto te digo lo que no te gusta

M_ Es que de no hacerlo, si tuviera que contestar a todas y cada una de las impertinencias que me venís lanzando desde que he bajado del tren, debería perder mi educación y respeto hacia vosotros y largarme.

R_ Solo te ruego que te comportes en la fiesta

M_ ¿A qué tienes miedo?, dímelo -la miraba de una manera intensa sin cubrir en sus ojos la mirada entristecida y dolida que las palabras de su madre le estaban provocando. Se acercó a ella y el susurro de su voz pareció una daba sobre el corazón de su madre-. ¿A qué me líe con alguna mujer de la fiesta y vuestro nombre quede marcado?.

R_ No te permito que me hables así

M_ Ni yo te permito que me menosprecies así, si tienes miedo a mi comportamiento no haberme llamado -se dirigió hasta su cuarto pero lo pensó y mejor deteniéndose en la puerta del comedor-. Aún así tranquila no formaré ningún número bochornoso para el buen nombre de mi familia porque además mamá, que yo recuerde jamás he hecho algo así.

CONTINUARÁ…

2 Responses to ““LA APUESTA” Fics de Maca y Esther”


  • mas qiero massssssssssssssssssssssssss!!!!!!
    osea…ia me estas colgando otro trozo pero yaaaaaaaaaaaa!!!!
    En serio peque… me gusta…!!

  • duendeeeeeeeeee i el trozito de hoy???? ehhhh
    mañana dobleeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

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